CRIANZA CONSCIENTE YOGA MINDFULNESS

  • APRENDIZAJE CONSCIENTE MINDLEARNING

lunes, 19 de junio de 2017

BUENOS DESEOS AL CAMINAR, MINDFULNESS EN CADA PASO





Una manera de practicar la atención plena, de conectar con el aquí y el ahora en mi experiencia es al caminar. 
Tengo la suerte de vivir cerca de la naturaleza, del mar, zonas verdes, peatonales, paseos,....Por eso cuando llegan las temperaturas suaves, primavera, verano, empiezo a andar descalza de casa a pasear al perro, de casa a la playa,.... El caminar descalza, sólo el hecho de quitarme el calzado es conexión para mí, con la tierra, con diferentes tipos de suelo, hierba, piedra, arena, cemento, asfalto,... En cada cambio, reconecto a través de las pisadas, en cada paso. Los pies se me estiran, crecen, se mueven de otra manera fuera de las sandalias, zuecos, zapatos,.... 
La conexión es al caminar, con y sin zapatos, estar presentes en cada paso, ser consciente que en cada paso que doy estoy viva, aquí y ahora. 
A veces me imagino que en cada paso que doy se abre una flor bajo mi pie, otras simplemente observo cómo se pone en el suelo en mi caso primero el talón y luego la punta del pie. Otras cuento los pasos, en otras ocasiones coordino paso con la respiración.
Hoy me apetece invitaros a caminar de manera consciente de una manera amable con vosotras mismas, en cada paso desea algo bueno, algo amable para ti. 
Disfrútalo. 

viernes, 16 de junio de 2017

LA IMPORTANCIA DEL SILENCIO Y EL PARAR EN LA ESCUELA





Hoy quiero compartiros unos clics en mi vida. Hace unos años empecé a ir a clases de teatro, y una maestra que tuve me hizo tomar consciencia de lo importante que son los silencios en escena, que una actriz, un actor sin decir nada, a la persona que lo ve se le puede encoger el corazón, llenar el cuerpo de emoción, y la persona que está en el escenario sentirse muy empoderada , y muy en el aquí y en el ahora. Al de un año de empezar con el teatro gracias a una amiga, antes de ir a las clases de teatro ella empezó a acompañarnos en un taller de danza, de expresión corporal, y allí ella me transmitió la importancia de parar ,de cómo se puede bailar sin moverse, y aun así el cuerpo danzar, hablar, estar en movimiento. Como espectadora en mi cuerpo se mueve algo al ver a las personas en el escenario parar, y como actriz, el parar me hace escuchar mi corazón, estar en mí y darme cuenta de dónde estoy, de reconectarme y no seguir en el hacer por hacer.
Todos estos momentos que para mí fueron mágicos, llenos de conexión ahora desde donde estoy me doy cuenta de que eran momentos de mindfulness, de parar, observar, volver al aquí y al ahora, para cargarme de energía, sentir mi latido, mi pulsación y el silencio de las personas que me acompañaban. En esos momentos me me sentía muy a gusto, momentos en que era capaz de parar una danza, un movimiento en medio de una música rápida y alta, y notaba como mi cuerpo por dentro bailaba y no se movía por fuera, o cuando en escena en un silencio notaba en mi garganta el latido de mi corazón, sentía el silencio de la sala se podía mascar la emoción del momento, del qué pasará ahora. 
En la escuela hablamos mucho, queriendo acompañar a l@s niñ@s en la explosión del lenguaje en primera infancia estamos hablando, contando cuentos, cantando canciones, dando instrucciones, consejos, en la resolución de conflictos también queremos que lo solucionen hablando, si quieren ir al baño lo tienen que decir, si quieren beber lo tienen que decir,... 
A la vez cuando no podemos más les decimos que se callen, que no griten, que no es necesario hablar todo el rato. 
Cuando son más mayores, en primaria, en el instituto en cambio se les pide que estén callad@s mientras están en clase, que no hablen. El silencio en la escuela tiene un matiz negativo, en mi sentir, viene desde la necesidad de la persona adulta de estar en silencio, y no desde la necesidad de tod@s de estar en unos momentos en silencio de manera natural.
En la resolución de conflictos en la escuela entre niñ@s y jóvenes el silencio en mi experiencia es vital , igual que en la resolución de conflictos entre personas adultas. Unos segundos de pausa, de observar cómo estoy, qué está ocurriendo en mí, cómo está o están las otras personas. El silencio nos ayuda a no reaccionar y actuar. Nos ayuda a que a veces incluso nuestra intervención no sea necesaria, y el conflicto, el malestar se diluya por sí solo. Ayudándome esta reflexión a mí en mi experiencia a ser más humilde, y a darme cuenta de que no tengo que intervenir siempre, que no soy imprescindible para solucionar, para que el ambiente sea agradable, amable. Y esto a mí me da una sensación de libertad, de ligereza muy agradable, el saber que no tengo que solucionar yo todo. 
Por eso os invito a que dejemos hablar a l@s niñ@s y jóvenes desde su necesidad, observemos qué ocurre, cómo se relacionan. 
Os invito a que vosotras intentéis si os apetece a hablar menos en la escuela, a ver qué sucede. Que el hablar sea algo natural, necesario, no para rellenar silencios, sino que los silencios vuestros llenen el aula de paz y amor. Los silencios son oportunidades maravillosas de mindfulness en los que observar cómo se mueven l@s niñ@s que acompañamos, cómo miran, cómo colocan el cuerpo, qué gestos hacen, y así juntar un poquito más nuestros corazones a los de ell@s. 


martes, 13 de junio de 2017

MINDFULNESS AL SONREIRNOS A NOSOTRAS MISMAS



La sonrisa es luz, es amor. Para poder sonreír a las demás personas desde el corazón en mi experiencia es necesario sonreírme a mí misma . Experimentar en mi cuerpo, mi corazón, mi mente qué es. A mí me alegra, me cambia el modo de estar hacia un estar más tranquilo, relajado, amable. 
Y siento en mi estómago una sensación muy agradable de calidez, de bienestar. 
Me carga de energía.
En este vídeo te invito a que de vez en cuando, durante el día, pares la mente, lo que estás haciendo, sintiendo, pensando y sonrías, sonriendo, por el hecho de sonreír y observes qué sucede en ti, y aceptalo . Y si te apetce compartir lo experimentado, compártelo. Yo aquí estoy.


lunes, 5 de junio de 2017

APRENDEN L@S NIÑ@S A COMPARTIR EN LA ESCUELA?




He oído varias veces que la escuela tiene como positivo que ayuda a l@s niñ@s a que aprendan a compartir. 
Para mí compartir es desde el amor, sin imposición, sin obligación, desde las ganas, el deseo de cada persona de compartir, o no compartir. 
Compartir para mí es respetar que la otra persona no quiera compartir conmigo algo. 
Desde mi experiencia os puedo compartir que en la escuela l@s niñ@s comparten casi todo de un modo impuesto, porque es la única manera en teoría de que funcione la escuela, desde el sólo hay 20 sillas así que ahora estamos un@s sentad@s y otr@s depie, sólo hay una persona adulta ahora y tienes que esperar tu turno, hay 5 manzanas y las tenemos que repartir entre tod@s, cuando a veces algun@s no quieren y otr@s se comerían dos pedazos. 
Todas estas premisas se dan desde un punto positivo en la escuela y y yo tengo dudas, en mi sentir el compartir obligado hace que l@s niñ@s todavía tengan un sentimiento de posesión más grande, miedo a perder su juguete, algo que han traído porque le obliguen a compartirlo. L@s niñ@s tienen miedo a decir que no quieren compartir algo, no se sienten libres de poder decirlo, cuando entre adultas no se nos ocurre si alguien no nos quiere compartir decirle nada o ni siquiera pedir algo que no es nuestro.
En la escuela l@s niñ@s aprenden que todo es de tod@s, esto es una frase que les descoloca mucho, ya que much@s al oírla lo creen tal cual, entonces si son más rápid@s más cosas podrán coger. Por ello en la escuela si hay una caja con material a repartir y saben que no hay para tod@s se enfadarán, correrán e intentarán por todos los medios coger algo. Ahí está nuestra labor, cómo hacer para que no peleen, no disputen por conseguir ese balón, triciclo,...
Unas veces puede ser no usando ese material cuando no hay opción para tod@s, preguntar primero quiénes quieren ese material, y hacer grupos, turnos de antemano,...
Os comparto una experiencia en el aula, hace 3 cursos estaba acompañando a niñ@s de 1 año, 2 y 3, y la hora de la fruta yo notaba que les producía mucho stress, estaban inquietos, pelábamos la fruta y en un bol grande echábamos todos los trozos y cada un@ por turnos iba cogiendo, un@s querían coger más de uno porque tenían miedo a que no llegara el segundo turno, otr@s querían elegir el trozo, otros cuando habían terminado hasta que no terminaba la vuelta se les hacía muy larga la espera. Se me ocurrió antes de la hora pelar la fruta y servirla en platos, cada niñ@ que tuviera su plato con sus trozos de fruta, y siempre posibilidad de repetir, o de si no querían todos los trozos dárselos a un/a amig@ o a nosotr@s. El ambiente cambió totalmente, ell@s más tranquil@s, a gusto, segur@s de que iban a comer una cantidad de fruta. 
Lo mismo me pasó con el agua, era costumbre tener una jarra en el aula sólo de uso para la maestra, ella era la que decidía cuándo y la cantidad, sirviendo a tod@s. Esto producía mucho stress en l@s niñ@s que tenían mucha sed y a otras horas que no la marcada. Una amiga me compartió que ella en el aula tenía una jarra en una mesita con agua fresca y que cada un@ se servía cuando necesitaba beber, moverse, pasar el agua de un recipiente a otro, lo hice y sigo así es una maravilla, para ell@s y para mí. A ell@s les encanta encargarse, se autorregulan y disfrutan de beber cuando tienen sed y de los paseos al baño a rellenar las jarras.  
Para l@s niñ@s de primera infancia entender que  un@s sí tienen y otr@s no es muy difícil  y el nivel de frustración es muy grande cuando tienen que esperar para que les toque tener eso que tanto desean un ratito.  
Y de donde nos  viene? Yo  creo que de este compartir obligado y no natural. Hay edades en que el compartir es algo inusual, no natural, y respetarlo es nuestro quehacer en mi opinión.
 En las horas de patio hay muchos conflictos por la posesión, por el compartir, y nuestra labor es en mi experiencia observar, escuchar y respetar al que quiere compartir y al que no. 
Anticipar conflictos por el compartir desde la obligación y ofrecer alternativas desde el amor.
Compartiendo nosotras l@s niñ@s compartirán.
Y si cuando no quieren compartir les respetamos, respetarán cuando nosotras no queramos compartir. 

MINDFULNESS AL CAMINAR CON NUESTROS HIJ@S





Aquí os comparto un vídeo con una práctica de mindfulness que a mí me ha ayudado a conectar con mis hij@s a la hora de caminar. Esta práctica me hace poner la atención en mis pasos, estar en el aquí y el ahora y sentir si voy deprisa, sin rumbo, pensando en un montón de cosas, tranquila, disfrutando, 
Espero que os inspire y os conecte con vosotras y vuestr@s hij@s un poquitito más.











martes, 30 de mayo de 2017

PRESENCIA EN LA ENTRADA Y EN LA SALIDA DE LA ESCUELA




La hora de entrada en la escuela es para mí, desde mi experiencia, un momento de pura atención plena. Un momento en el que como maestra tengo que estar atenta, tengo que observar, cómo viene cada niñ@, cuándo viene cada un@ de l@s niñ@s que acompaño. A veces me cuesta, se me escapa algun@, se me escapa la necesidad que tiene en ese momento. Es un momento de calma, en el que no tengo prisa, estoy en el aquí y el ahora. Dando tiempo, acogiendo, abrazando, besando, saludando con un guiño, estando, respetando lo que cada niñ@ necesita. Ser consciente de que acaban de despedirse en la mayoría de los casos de la persona que más quieren en la vida, y saben que les queda un largo día por delante hasta volver a encontrarse. 
Como madre siento que tengo que seguir el ritmo de mis hij@s hasta que nos separemos en la puerta, soltar, aceptando si quiere o no ir, si me dice que quiere estar conmigo, y explicarle desde la serenidad y la seguridad que quiero que se quede allí por unas horas y que luego iré a buscarle. Cuando yo estoy segura de lo que hago, mis hij@s lo sienten y ello les da seguridad.
 Os invito a que mañana al ir a la escuela sigáis el ritmo de vuestr@s hij@s al caminar hasta la puerta, os agachéis, les miréis a los ojos, y aceptéis lo que os diga. Si es que no quiere ir, que lo entendéis, y que aun así tiene que ir, porque vosotras lo necesitáis, que quiere estar con vosotras pues que eso es muy hermoso, y que a vosotras también os gustaría. Soltar y aceptar. 



.La hora de la salida en la escuela es una explosión de emociones algunas contenidas, otras con un deseo de ser compartidas en el mismo momento del encuentro, emoción y emoción. 
Como maestra la hora de la salida es algo que mimar, que cuidar, que compartir. En mi experiencia no es hora de ir en fila, esperar, recoger, retroceder, es hora de salir, salir con amor y confianza en que el lugar de donde nos vamos es seguro y nos quieren, nos respetan ,que cuando volvamos tendremos allí nuestro lugar. 
Como madre la hora de la salida es un momento de encuentro, de compartir, de intimidad emocional que en primera infancia no podemos compartir con nadie, no podemos compartirles con llamadas, mensajes del móvil. Hemos de estar con nuestr@ hij@ y nosotr@s sol@s, junt@s, con presencia. 
Muchas madres me comparten que salen de la escuela y al de un rato se enfadan, o no quieren compartir en el parque con otr@s niñ@s. En mi experiencia no es el momento de compartir más. No es momento de compartir por obligación, de esperar turnos en los columpios.
En la escuela tradicional l@s niñ@s se ven obligad@s a compartir. Compartir mirada, sitio, juegos, materiales,... 
Cuando salen necesitan intimidad emocional, exclusividad, mirada, atención. 
Os invito a que mañana cuando vayáis a buscar a vuetr@ hij@ antes de ir, paréis y os dejéis sentir, cómo estáis, y lo aceptéis, lo respiréis. Y después de esa pequeña pausa vayáis a buscarle, llenas de presencia, aceptando cómo sale, cómo viene, qué dice, qué comparte, sin juzgarle, sin pedirle que haga, diga o sienta otra cosa de la que hace, dice o siente. Os invito a que le observéis, le escuchéis, no hacen falta preguntas, escuchar es amor, estar es amor. 

martes, 23 de mayo de 2017

POR SI PUEDO INSPIRAR A ACOMPAÑANTES DE JÓVENES


Ahora la vida, el universo me da la oportunidad de compartir con jóvenes en el día a día, mis hij@s, mis ahijad@s, sus amig@s. Esto es un regalo que quiero aceptar, y en ello estoy. 
Voy con mi pensamiento a cuando era yo joven y qué me gustaba, qué necesitaba, qué quería, qué anhelaba, ... 
Y me sale aceptación, escucha, silencio, amor, conversación, ayuda, luz, cantar, bailar, reír, besos, abrazos, complicidad, intimidad. 
No lo tuve, pero en mí sigue latente lo que necesitaba, lo que quería, no se me ha olvidado, era algo tan natural, vital, lo que quería que todavía me acuerdo perfectamente. Todavía sigo necesitando muchas o quizás todas esas cosas.
Ahora me toca darlas, tengo la oportunidad de darlas, ofrecerlas, acompañar en la búsqueda de todas ellas a mis hij@s. 
También me toca escucharles, quizás todas las que yo necesitaba no las necesiten y necesiten otras que no quiero dar por supuestas, y quiero escucharlas de ell@s. Estar cuando lo necesiten ahí o cerca, o que me busquen para poder encontrarlas.
Por ello os invito a escuchar a l@s jóvenes, a observarles, a guardar silencio por unos instantes cuando nos cuenten, nos pregunten, nos cuestionen, nos compartan sueños, que a nosotr@s quizás nos asusten, nos preocupen, no nos gusten demasiado, y estemos ahí presentes. Que les demos la palabra, les dejemos hablar, en casa, en el instituto, en el parque, en la calle,... 
Yo lo intento, en ello estoy, intento no darles mi opinión de las cosas, o lo que yo haría o hubiera hecho si no me lo piden, no juzgar, ni criticar, ni intentar convencer. Darles espacio y tiempo, si no quieren estar conmigo, aceptarlo, retirarme. Si propongo un plan y no les apetece, respetar sin culpar.
Y os invito a contarles la  verdad de lo que sentís, de lo que pensáis, de lo que os ocurrió, de lo que probasteis un día, de algún error que cometisteis, de cómo os va con vuestra pareja, en vuestro trabajo, en la vida, compartir desde vuestra vivencia y corazón, eso es algo que a mí me une mucho con mis hij@s jóvenes, decirles la verdad, no evitar, ni decir las cosas a medias. 

viernes, 19 de mayo de 2017

LA HORA DE RECOGER EN LA ESCUELA: TÚ LO HAS USADO, TÚ LO RECOGES

 



Hoy vengo con una reflexión sobre el orden, recoger, fregar, limpiar,... Y lo hago desde la toma de consciencia de que es un tema que crea tensiones en el cuerpo, hace elevar el tono de voz, e incluso nos molesta, nos incomoda, nos enfada.
En la escuela el recoger en infantil se convierte en muchas ocasiones en un momento lleno de tensión debido en mi experiencia a que el pensamiento de la persona adulta que acompaña está en el: es que lo han sacado todo, nada está en su sitio, ahora a ver quién recoge todo esto, en cinco minutos tenemos que estar en el comedor, en el patio, y si yo no recojo, cuando venga mi compañera qué va a decir, pues ahora tod@s tenemos que recoger porque tod@s hemos desordenado, y es@ no está recogiendo, ahora dice que está cansad@, que tiene ganas de beber agua, justo ahora que es la hora de recoger. 
En mi caso hoy mi pensamiento ha cambiado, y es que el orden es algo subjetivo, y que muchas veces el orden se convierte en una manía, ya que depende de la persona adulta se deja de una manera u otra, es algo subjetivo y personal. Es importante que un/a niña recoja con 2, 3, 4, ....años lo que ha utilizado? Si no lo hace no sabrá ordenar de mayor? Si no lo hace es porque tiene mucho morro? Porque sacar sí, pero guardar no? Si les ayudamos a recoger lo que ell@s han usado pensarán que somos sus criad@s, que somos tont@s?
O un día que nosotras tengamos algo que ordenar, o un día que se nos cae un vaso de agua, nos ayudarán a recoger el agua del suelo o a ordenar?
Desde la experiencia, comparto que nos echarán una mano cuando la necesitemos, y que no nos dirán, aaa! tú lo has desordenado, tú lo ordenas, a ti se te ha caído, pues tú lo recoges.
O quizás el recoger puede convertirse en un momento de compartir, de ser modelo ordenando, recogiendo nosotras desde nuestra necesidad adulta de dejar todo en el sitio que estaba, y así ell@s ver, sentir desde la experiencia lo guay que es llegar a un sitio y ver todo en un sitio adecuado y saber dónde están las cosas cuando las necesitas? O quizás darnos cuenta que sin tanto orden también se puede estar en armonía.
Yo ahora estoy ahí, ell@s juegan y juegan a sacar, meter, recoger, ordenar, lanzar, desordenar, ...y yo cuando va llegando el momento de cambio de actividad o espacio y hay que organizar y ordenar, empiezo yo a hacerlo y ell@s se me acercan a estar conmigo y me preguntan si es hora de ordenar, y yo les digo, que yo empiezo ya y que ell@s si les apetece pueden estar conmigo. Estoy intentando que el ordenar, limpiar, organizar no tenga un componente negativo. En mi infancia y juventud mi madre siempre me ha transmitido que el limpiar y ordenar es un horror, y que siempre lo hace la más tonta, y yo quiero hacerlo desde el amor, y en la escuela tomármelo como otra actividad en la que compartir.niños recogiendo bilaketarekin bat datozen irudiak

miércoles, 17 de mayo de 2017

L@S HIJ@S DECEPCIONAN? TE SIENTES ORGULLOS@ DE TU HIJ@?



Tengo la suerte de pertenecer junto a otras casi 100 madres a la Tribu de Madres Conscientes de Yvonne Laborda y María José Cifuentes .

Es un placer para mí y mi amiga María José recogió esto que dije en una reunión de apoyo del mes pasado y me hizo este cartel que me apetece compartirlo por si os puede inspirar.




Argazkia




martes, 16 de mayo de 2017

SER MOTRIZ ES UN PROBLEMA O ALGO NATURAL

Erlazionatutako irudia


Ahora oigo muchas veces:  "es que est@ niñ@ es muy motriz". Como algo negativo, difícil de acompañar en la escuela, difícil de sostener.
Creando dentro del niñ@ que intenta en la escuela moverse libremente una sensación de que lo que hace no es bueno, no es natural, no es adecuado, y por tanto dejándolo de hacer, o haciéndolo de un modo explosivo en los pocos momentos o lugares donde pueda. Y otr@s en cambio ni lo intentan porque ya vienen con la sensación de que en la escuela hay que estar sentad@, quiet@ y tranquil@.
Ser motriz es una virtud y algo natural, innat@, de hecho pienso que con oportunidad y libertad tod@s l@s niñ@s de primera infancia son muy motrices, es decir, les encanta moverse libremente por el espacio, y dependiendo del estado emocional será de una manera coordinada y fluida, respetuosa, o en cambio de un modo brusco, a golpes, con violencia. 
La escuela es el lugar donde much@s niñ@s pasan muchas horas al día, y en mi opinión no damos espacios ni momentos suficientes para que esto suceda. El movimiento libre se limita muchas veces al denominado patio, que en muchas ocasiones es de cemento el suelo, poco agradable para rodar por el suelo, tirarse, ..... E incluso aquí es limitado por haber un gran número de niñ@s, el espacio ser demasiado pequeño,...
Os invito a una práctica de atención plena en la que visualizar cómo podríamos invitar, acompañar en la escuela a l@s niñ@s en esa necesidad innata de moverse por el aula, el pasillo, el baño, las escaleras, el comedor,..... de una manera respetuosa y amable. 
Dar momentos en el aula de no dirigir la actividad ni el movimiento y observar qué hacen, yo lo he hecho y no hay un/a niñ@ que se quede quiet@. Hablan, comen, beben, dibujan, colorean, hacen construcciones, cortan, pegan, cantan, .....en movimiento de una manera natural. Observarlo es maravilloso.





martes, 9 de mayo de 2017

JUGAR EN LA ESCUELA, UN OBJETIVO DEL CURRICULUM O UNA MANERA DE APRENDER





La vida es juego. Se aprende a través del juego. A l@s niñ@ les encanta jugar, jugar es la manera natural de aprender. Éstas son frases que oímos las maestras, las personas que acompañamos a l@s niñ@s.
Por otro lado en la escuela se oyen frases como ahora no es momento de jugar, cuando vemos a un/a niñ@ que sube las escaleras marcha atrás, ahora es momento de subir las escaleras, y las escaleras se suben mirando hacia arriba.
Luego decimos que el aprendizaje es investigar, explorar, probar, y subir las escaleras hacia atrás, qué es?
Están comiendo a media mañana la fruta y les decimos si cogen la fruta, la tocan, hacen que el plátano es un teléfono, ...que no es momento de jugar, que ahora se come la fruta. 
Dónde queda el juego simbólico? La exploración? Para el momento de los rincones? Para lugares concretos en los que las personas adultas que acompañan dicen cuándo sí y cuándo no se puede jugar?
En el patio, en la hora del recreo es obligatorio jugar, jugar a correr, esconderse, subir, bajar, saltar la comba, sólo eso es jugar? Para much@s es un lugar de soledad, de no saber qué hacer, con quién estar, dónde estar sol@ y un momento en el que quizás en vez de saltar a la cuerda, jugar al balón, lo que les apetece es reposar, estar tranquil@s. Y eso también puede ser jugar. 
A mí siempre que oigo esa frase de ahora no es momento de jugar, en mi corazoncito noto un crac, lo he sentido siempre, y ahora desde la consciencia quiero compartirlo e invitaros a reflexionar sobre ello. 
Juego libre, juego  dirigido? Qué es jugar? La vida es juego si queremos, si estamos abiertas a que lo sea, comer un día con la mano que no sueles comer, comer con las manos, beber haciendo ruido, subir tod@s las escaleras hacia atrás, probar, experimentar, sentir, estar en el aquí y el ahora con una mente abierta y un corazón también abierto. 
Pienso que si dirigimos el juego en las escuelas es por falta de seguridad, de confianza y para tranquilidad de las personas adultas.

viernes, 28 de abril de 2017

MINDFULNESS PARA ABRAZAR A ALUMN@S DIFÍCILES






Las maestras en la escuela, en el instituto, en los centros de formación profesional,  en la universidad acompañamos a much@s niñ@s, jóvenes, cada un@ maravillos@, únic@ y perfect@ tal y como es.
En el  día a día y en la convivencia en la escuela, en el instituto, en los centros de formación profesional,  en la universidad,  se oyen comentarios sobre niñ@s , jóvenes que son difíciles, problemátic@s, que causan un malestar en las personas adultas que les acompañan. 
Normalmente el foco se pone en est@s niñ@s, en est@s jóvenes, dejando de un lado la responsabilidad de la persona adulta que le acompaña, dando por supuesto que esa persona adulta hace todo lo que está en su mano para que esa relación mejore, es decir confiando absolutamente en la persona adulta y desconfiando de el/la niñ@ y a veces de su familia, en mi parecer.
En mi sentir es por miedo, que como dice mi amiga Yvonne Laborda el miedo es lo contrario al amor. Miedo a enfrentarnos con lo que es@s niñ@s, jóvenes nos hacen conectar, con el enfado, la frustración, la tristeza, .... Emociones que nos cuesta aceptar como nuestras, que nos cuesta abrazar.
Las queremos apartar de nosotras, resistirnos a ellas. Lo mismo con l@s niñ@s, jóvenes que nos causan un malestar con su manera de moverse, de pensar, de hablar, de estar. A veces l@s apartamos cuando en realidad están pidiéndonos a gritos amor y atención. Lo mismo que nosotras les pedimos pero a veces apartándoles, con palabras poco amorosas, gestos, ....
Yo os invito a unas prácticas de mindfulness para con es@s niñ@s, jóvenes que crees difíciles, para en vez de resistirte a ell@s, terminar abrazándoles y aceptándoles. E incluso termines dando las gracias de estar con ell@s porque en mi opinión son l@s que nos hacen ser mejores personas, evolucionar, salir de nuestra zona de confort.
Una de las prácticas es mirar a es@s niñ@s, jóvenes como lo que son y no como lo que hacen o dicen. Cambia tu pensamiento, no hay niñ@ -joven problemátic@, sino su historia o vida lo será seguramente. Ten compasión por él o ella.
Obsérvale y piensa en algo que tengas en común con él o ella , algo que te guste de él o ella. Si por ejemplo a es@ alumn@ le gusta bailar y a ti también busca alguna actividad en la que podáis incluir ese gusto y compartirla, si es de primera infancia quizás puedas propiciar un ambiente de baile en el aula y si es más mayor en modo de conversación preguntarle por bailarin@s que le inspiren o estilos de baile, o compartirle los tuyos, un día, momento que te acercas a él o ella. Ver algún video.
Acércate a ell@s y ponle una mano en el hombro, o mírale a los ojos unas veces al día a la vez que le sonríes, esto calma muchísimo y une los corazones.
Si has de compartir algo con ell@s que te ha molestado te invito a que se lo digas, a que se lo compartas a solas, esto lo agradecen muchísimo, yo también lo agradezco mucho.
Invítales a que te ayuden a mejorar el ambiente para que se sientan mejor. Que puedan aportar ideas sobre cómo mejorar el ambiente. 
Dales una responsabilidad, algo importante a realizar, puede ser tocar la campanita para relajarse, como ir a por material cuando se acaba, o a hacer unas copias, así sienten que confías en ell@s, que son parte del grupo.
Por último os comparto una práctica llena de amor y que une los corazones de una manera instantánea. 
Al comenzar el día en la escuela dedica unos minutos, segundos a cerrar los ojos, realizar dos tres respiraciones conscientes. Y manda luz y energía a cada niñ@ -jóven que acompañas. Para ello abre los ojos y un@ a un@ mírales y mentalmente di su nombre y una palabra amorosa, deseo amoroso. Pueden ser: " QUE SEAS FELIZ. QUE ESTÉS BIEN. QUE CONFÍES. QUE DISFRUTES CON TU FAMILIA A LA TARDE" . Conociendo los gustos y necesidades de cada un@ puedes adaptar las palabras. 
Luz y amor para todas.Erlazionatutako irudia


domingo, 23 de abril de 2017

UNA MANERA DE PONERNOS EN CONTACTO, SI TE APETECE


Aquí os comparto una manera de poder ponernos en contacto conmigo, si dejas tu dirección de correo, te podré mandar información cuando tenga previsto compartir algo en directo, alguna charla,... Todo ello es gratuito. Es para compartir.


Presenciaesmor, el boletín, Newsletter Email Forms
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viernes, 21 de abril de 2017

ACERCANDO CORAZONES EN EL ENCUENTRO DE ALE





De vuelta del encuentro de ALE, llena de energía, de ánimo, de ganas de seguir en este camino tan hermoso de la crianza consciente, el aprendizaje consciente, el mindfulness, el mindlearning.
Ha sido un encuentro lleno de personas con ganas de compartir pasiones, gustos, aficiones, inquietudes, sentires, y de personas con ganas de dar y recibir. 
El lugar muy agradable, flores, verdor, lago, rincones,... 
Allí me han dado la oportunidad de compartir mi sentir, mi experiencia en mindfulness y en mindlearning, y ha sido muy enriquecedor, gratificante.
El primer taller vinieron muchas personas y compartimos durante un rato mi proceso de vida, de cómo vengo de una crianza no consciente, un aprendizaje no consciente, y ahora esto en el camino de la consciencia, en la práctica, en el descubrir maneras de ser yo más feliz y las personas que me acompañan y acompaño, las personas que amo. 
En el segundo fue más íntimo, y ahí hicimos prácticas muy emotivas de conexión con una misma, en las que volvemos al aquí y al ahora, en las que traemos la mente al lugar dónde tenemos el cuerpo. 
Y en el tercero estuvimos 6 maestras del corazón, juntas, compartiendo consciencia, amor, luz, experiencia, inquietudes y pasiones. 
El próximo encuentro será en verano, la última semana de agosto, os iré informando y estáis invitadas.
Gracias. 

miércoles, 12 de abril de 2017

ACERCANDO CORAZONES EN EL ENCUENTRO DE PRIMAVERA DE ALE 2017


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Compartiros que hoy en familia nos vamos al encuentro de ALE,
 Asociación de Libre Educación, de Primavera, será en La Granja Escuela de La Loma, en Alicante.
Son encuentros tranquilos, llenos de color y gente con ganas de compartir y estar a gusto. Madres, padres, hij@s, maestras, mujeres, hombres, niñ@s,.....que tienen en común las ganas de estar un poquito más en el aquí y el ahora, de estar  conscientes. 
Allí estaremos hasta el lunes si alguna de vosotras se anima, genial!! Os paso el enlace, http://aleenred.blogspot.com.es/2016/12/eple-2017.html
Besitos, hasta la semana que viene.

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lunes, 10 de abril de 2017

PUEDEN UNOS ZAPATOS DE CORDONES AYUDARNOS A DAR PRESENCIA EN LA ESCUELA?



 L@s niñ@s nos dan infinitas posibilidades de parar, observar, escuchar, estar, de dar presencia en la escuela. 
Como maestra he estado años diciendo, pensando que las madres, padres que traían a sus hij@s con zapatos de cordones eran un@s desconsiderad@s conmigo y mi labor, ya que el tiempo en atar los cordones era un tiempo que yo consideraba perdido, un tiempo en el que mi mente estaba en qué poca consideración, que rollo, ahora con todo lo que hay por hacer, para y ata un cordón, con lo fácil que sería si tod@s trajeran de velcro. 
Ahora desde la presencia, desde el estar y no desde el hacer, estos momentos de atar cordones son para mí y el/la niñ@ momentos de conexión, de parar, mirarnos, estar, de estrechar relación, de conversación sobre cómo su madre le ha puesto esos zapatos porque corren mucho, o cómo su madre se los ata de otro modo, o que le encantaría saber atarlos, segundos mágicos que terminan con una sonrisa y una sensación de haber estado junt@s y de habernos escuchado. 
Este es un ejemplo simple de tantas y tantas pautas, normas de funcionamiento que en la escuela nos alejan de l@s niñ@s y sus familias, en vez de acercarnos.
Creo que estas pautas han de ser planteadas desde las necesidades de l@s niñ@s, y no desde las nuestras. 
Necesidades no iguales para tod@s, ya que cada niñ@ tiene unas necesidades únicas.
Yo estoy en el camino de descubrir, buscar cuáles son cada una de ellas, e intentar cubrirlas o por lo menos nombrarlas y darles el  valor que ellas tienen para ell@s, validarlas.  
Os animo a que lo probéis, momentos que consideramos pesados, que son evitables con una norma, intentar buscar en ellos oportunidades de conexión y de estar en el aquí y en el ahora. 

domingo, 9 de abril de 2017

TU DOLOR ES MI DOLOR, PALABRAS DE THICH NAHT HANH QUE ME INSPIRAN Y ACOMPAÑAN



Hoy vengo a compartiros unas palabras de Thich Naht Hanh, que me inspiran y ayudan en momentos de conflicto con las personas que me rodean, con las personas que acompaño y me acompañan. 
Es un texto que me llegó hace unos meses, lo leí, lo imprimí y lo llevo siempre en el bolso. 
Cuando siento que mi cuerpo se tensa, mis pensamientos van rápido y empiezo a enjuiciar, juzgar, lo saco, y leo unas cuantas líneas y me siento en paz. 
Tengo la suerte de que personas se me acercan a compartir conflictos, preocupaciones, sufrimientos, y a algunas se lo he leído y les ha inspirado y ayudado profundamente. 
Espero os inspire y ayude tanto como a mí.


Tu dolor es mi dolor

Cuando oigo tus gritos, si agudizo mi escucha,  siento el susurro de tu sufrimiento. Te miro profundamente y comprendo que me resulta más fácil ver  tu rabia, que no la mía.

Aceptando  tu malestar, me acerco a ti, y me ayuda a comprender que los dos estamos ahí.

Cuando en mi comunidad, familia, grupo de trabajo o de amigos hay enfrentamientos  o conflicto, puedo notar el malestar que corre por mi interior. A pesar de que la bronca no vaya conmigo, aunque no sea yo el aludido, aunque nadie mencione mi nombre, yo estoy ahí, consumiendo dolor.

Cuando el conflicto estalla produce un estruendo terrible y aunque sea sólo por el ruido que emite, nos ayuda a reconocer que algo no anda bien. Puede dar pereza o miedo, pero habrá que ocuparse de ello. Cuando el conflicto subyace oculto entre banalidades, posturas y discursos, un castigo se cierne sobre nosotros. Es el castigo de la incomprensión. Dolor sin nombre. Discusiones sin destino. Sufrimiento gratuito.

Thay siempre nos recuerda que no va a ser fácil, que la hermandad es lo más bonito que podemos generar entre nosotros porque es un  fruto exclusivo del árbol del amor.

Y de la dificultad surge su esplendor.

Nuestra práctica lleva adscrita la ilusión por la vida. Siempre tenemos la esperanza de que la compasión brote e invada los espacios oscuros de nuestras relaciones. Creemos en nuestra capacidad de amar, abrazar y entender que tú sufrimiento es mi sufrimiento.

Si no me hablas, me estarás castigando con el duro reto de la indiferencia.

Si me hablas de lo que no sientes,  estarás traicionando nuestros corazones.

Si hablas descontroladamente, podrás distraer la razón, pero nunca a nuestro sentimiento.

Afrontar un conflicto no es tarea fácil, mil dudas y temores nos sobrecogen. Abrir nuestro corazón y buscar la comunicación sincera es el camino de la práctica de la Plena conciencia.
THICH NAHT NAHT

martes, 4 de abril de 2017

L@S NIÑ@S NECESITAN ESTAR EN LA ESCUELA TANTAS HORAS?



Afirmamos a veces que l@s niñ@s están de maravilla en la escuela, que les hace bien estar allí. 
Que es muy divertido estar allí a las nueve de la mañana y salir a las cuatro, cuatro y media de la tarde. 
Que es beneficioso para ell@s comer allí, ya que aprenden a comer de todo, a comer con más personas, ... 
Que a l@s niñ@s les encanta ir allí con sus amig@s y algun@s incluso en vacaciones quieren ir, y cuando están enferm@s también. 
Desde mi experiencia me gustaría compartir que estas visiones, sensaciones, son desde la necesidad nuestra de adulta de tener que dejarles allí porque no tenemos tiempo para estar con ell@s, para acompañarles. Unas veces por trabajo, otras por organización familiar, otras por no poder sostener a nuestr@s hij@s durante todo el día con nosotras,... 
Todas y cada una de las razones legítimas y válidas. 
 Aún así quiero compartiros mi sentir  de que levantarse un@ niñ@ con meses, un año, dos años, tres años,... doce años, .... a las siete, siete y media, ocho para estar en la escuela, el instituto a las nueve no es una necesidad natural de l@s niñ@s ni jóvenes, es nuestra. 
Si paramos y escuchamos a l@s niñ@s sus necesidades veremos que son otras y  cada día diferentes. 
Por ello os invito a tomar consciencia y a estar presentes en el acompañar a niñ@s en la escuela, a nombrar lo que sienten, el por qué algun@s están allí todo el día, y a validar lo que ell@s sientan por ello, tristeza, abandono, rabia, alegría, ....
Erlazionatutako irudia


martes, 28 de marzo de 2017

ME GUSTARÍA QUE L@S NIÑ@S PUDIERAN SER ELL@S MISM@S EN LA ESCUELA




 Esta reflexión me viene al sentir cómo algun@s niñ@s en la escuela eligen a quién preguntar, decir su necesidad, su sentir, en momentos en los que tienen más de una persona adulta que les acompaña.
Para ser ell@s mism@s dependen en gran medida de la voluntad de la persona que les acompaña, del sentir, de la capacidad de esta persona de escuchar, observar, de no reaccionar, de parar, de acompañar, de dejar sentir, hacer, pensar.
Y no sólo en primera infancia e infancia, también en la juventud.
Os invito maestras del corazón, a parar unos instantes y que os dejéis sentir, observaros, escucharos, de una manera amable, sin juicio, sin crítica, desde una mente abierta y un corazón amoroso.
Si sentís que ejercéis poder, control sobre l@s niñ@s que acompañáis, acordaros de cuando vosotras eráis niñas, e intentad recordar qué os gustaba.
Yo lo he hecho y os comparto lo que me gustaba, que cuando me acercaba, me miraran a los ojos, se pusieran a mi altura, pararan, me escucharan sin interrupciones, sin juicios, sin expectativas, sin críticas, me validaran los pensamientos, necesidades, sentimientos, sensaciones, me tuvieran en cuenta, pudieran dedicarme unos segundos a mí, a mis sensaciones, preocupaciones, dudas y desde ahí me acompañaran, me pusieran una mano en la espalda, me dieran un abrazo, me escucharan.
Todo esto lo sé no porque alguna vez lo recibí sino porque le pregunté a mi niña interior y me lo contó.

viernes, 24 de marzo de 2017

FRASE DE YVONNE LABORDA: PIENSA EN ALGO QUE TE APASIONA HACER, Y HAZLO CON TU HIJA O HIJO



Esta es una frase de mi amiga Yvonne Laborda, y que la comparto con vosotras, ya que a mí me ha llegado en un momento en el que buscando mi pasión, tomo consciencia de lo importante que es compartirla. Ya que al ser pasión llega a la otra persona y la otra persona se contagia.
Entre mis pasiones siempre una ha sido cantar, y aun siendo pasión no la he practicado de adulta. Cuando era niña cantaba a diario en casa unas horas, me encantaba poner música y cantar todas las canciones con un micrófono. 
Después lo dejé y ahora lo he retomado ya que pensé, me encanta cantar, y no suelo cantar, por no encontrar un espacio, una persona para hacerlo. Entonces decidí que por mi cuenta, empiezo con youtube que habrá vídeos con letras y la música, y el otro día lo hice, busqué canciones y estuve cantando.
Mientras cantaba mis hij@s estaban en la habitación de al lado y cuando estaba
cantando oí abrir y cerrar la puerta de su habitación. Canté
unas tres, cuatro canciones y después entré a recoger ropa colgada en su habitación. Y al salir mi hijo me dijo : " Ama, te he visto tan a gusto cantando que me han entrado ganas de cantar una canción contigo" Guauuuuuu! Qué bueno!! Salió de la habitación y me propuso la de Limón y Sal de Julieta Venegas, la buscamos y la cantamos abrazados bailando, fue tan amoroso, maravilloso que lo quería compartir con vosotr@s.

L@s niñ@s siempre están dispuest@s a compartir, a hacer con nosotr@s, a estar con nosotras. En la escuela las pasiones se dejan de lado ya que los contenidos, objetivos, expectativas ocupan mucho espacio y tiempo.
Yo me he propuesto buscar, observar, intentar encontrar las pasiones de cada un@ de l@s niñ@s que comparten conmigo en la escuela momentos de sus vidas y desde sus pasiones y las mías hacer que muchos ratos sean amorosos, divertidos, llenos de color.



viernes, 17 de marzo de 2017

EN LA ESCUELA, ¿SE SOCIALIZA O SE CONVIVE EN GRUPO, MANADA, TRIBU?



Oigo muy a menudo que la escuela es el lugar ideal para que l@s niñ@s se socialicen, que si no van a la escuela tendrán problemas para relacionarse con sus iguales, que quizás no ir a la escuela les haga no tener amig@s, les provoque a estar en soledad por no poderse adaptar a......
Ahí está el asunto en mi opinión, en mi experiencia, se habla de la socialización como una interiorización de normas. Yo siento que como maestra mi acompañamiento ha de ser a como aprender desde la experiencia a convivir en manada, en tribu, en grupo desde las necesidades de cada un@, y desde el lugar en el cada un@ estemos observando, parando, escuchando, flexibilizando, llegando a acuerdos, RESPETANDO!! 
He tomado consciencia de que por eso me chirriaba la palabra "socializar" eso de si no vas a la escuela.... quizás luego....no tengas amig@s. L@s niñ@s no saben de escuelas cuando ven a otr@ niñ@, cuando ven a otr@ niñ@ dependiendo de la edad, del desarrollo, de la necesidad, se relacionarán desde un lugar, es decir desde el lugar y el momento en el que se encuentre cada un@.
Pensando en la socialización en la escuela, se le llama a ir to@s junt@s a todas partes, tengas ganas o no. Hacer tod@s la misma actividad o parecida a la misma hora tengas necesidad o no. Si quieres hablar, esperar, ya que igual otr@ quiere hablar o no es tu turno, si hay 4 naranjas y somos 20 repartirlas a partes iguales aunque un@ quizás no le apetezca comer naranja y a otr@ le apetezca comerse 2 naranjas,....
Falta de naturalidad, de autenticidad, falta de escucha, de observar las necesidades reales, legítimas de l@s niñ@s, y que hacen que para algun@s esta socialización escolar sea tan dura, tan dura. 
Es que mi hij@ no se adapta a la escuela, es que su hij@ no se adapta a la escuela, no socializa,... 
Además l@s grupos de pedagogas, maestras a veces nos centramos, ponemos el foco en est@s niñ@s. Niñ@s que ante su necesidad en la escuela de estar unos momentos consigo mism@s, de no poder seguir el ritmo de la escuela no adaptado a sus necesidades estén en la escuela sol@s, o de la mano de la maestra o siguiendo a la maestra allá a dónde va. Mientras las maestras, las familias,  pensando que qué le pasará, por qué no querrá estar con l@s demás y sólo con la persona adulta que le acompaña. Cuando ese niñ@ quizás tiene 2 años, 3 años, 4 años. 
Estar en grupo es sano, natural, pero de 9:00 de la mañana a 16:00, 16:30, 17:00 de la tarde también? A nosotras nos gustaría estar con mujeres y hombres de nuestro pueblo, de nuestra edad, toda la mañana, a la hora de comer, a la hora de después de comer, y parte de la tarde? En mi experiencia, no, y eso es natural, básico, fundamental. Siendo consciente de esto quizás no lo podamos cambiar pero sí comprender  y así flexibilizar y comprender.
Es fundamental saber cuáles son las necesidades de l@s niñ@s para poder acompañarles, escucharles, observarles, estar. 
Vivir es mucho más que relacionarse con las personas de tu misma edad, de tu mismo pueblo, es aprender a escuchar y a compartir desde el corazón , con personas de todas las edades, las que en nuestras vidas nos vayamos encontrando y en eso estoy gracias a que tengo la oportunidad en la escuela de poder observar y escuchar a decenas de niñ@s, mirarles a l@s ojos e intentar acompañarles desde ahí.

lunes, 13 de marzo de 2017

LA PUNTUALIDAD ES IMPORTANTE EN LA ESCUELA?





En las escuelas en las que he estado durante estos últimos 13 años se da una importancia muy grande a la puntualidad. Que tod@s l@s niñ@s entren a la misma hora. Cinco minutos tarde puede ser motivo de conflicto. Puede ser el motivo de una bronca, un castigo, una retirada de mirada, un reproche, una mala cara. 
La importancia de la puntualidad para que la cual se  cumpla se forman comisiones en la escuela para garantizarla.
Yo acompaño en infantil, pero esto se perpetua hasta el instituto, donde por llegar tarde, dependiendo de la maestra pueda la joven, el joven quedarse fuera del aula durante esa hora, y además tener una amonestación. Además de si no eres aceptad@ el quedarte fuera puede hacerte sentir muy sola.
En infantil no hay amonestaciones, sí retirada de mirada, quedarte fuera del aula un rato, mala cara de tu maestra, palabras no amorosas, amenazas, y consecuencias, castigo, y que tus compañer@s vean en ti un problema por llegar tarde. Ya que la maestra te juzga por llegar tarde, haciendo que el ambiente del grupo se enrarezca.
Yo os invito a reflexionar sobre esto durante unos segundos, un minuto. El llegar puntual en qué mejora nuestra relación con l@s niñ@s? Qué hay tan importante a las nueve de la mañana que no se pueda hacer a las nueve y cinco, y diez, y cuarto, y media, o a las diez?
Lo importante en mi experiencia es recibir a el /la niñ@ con amor, los brazos abiertos, llegue a la hora que llegue, ya que viene de estar con su familia, la cual ha tenido una razón legítima para no llegar a la hora.
Se oye en la escuela, es que si dejamos que un/a llegue tarde esto será un desmadre, es que rompe el ritmo de l@s demás niñ@s, es que tienen que venir cuando vienen l@s demás,..
En mi experiencia la flexibilidad en la entrada nos da amor, amor y más amor, seguridad de venir por el pasillo y que l@s compañer@s les van a recibir con amor, y yo también, con un abrazo, un beso, les vamos a ayudar a dejar su mochila, su chamarra, les vamos a invitar a que se sienten con nosotr@s, o a que hagan lo que estemos haciendo, un abrazo, un qué tal estás,...Una sonrisa desde el corazón, content@s de que haya venido porque cómo ha venido y a qué hora es lo que menos nos importa.

sábado, 4 de marzo de 2017

LAS NORMAS HACEN QUE LA ESCUELA PESE

El cumplimiento de las normas en la escuela nos quita tiempo para estar presentes, amables, conscientes con l@s niñ@s en la escuela. 
Las normas favorecen la discusión, el no entendimiento, la frustración de l@s niñ@s y de las personas adultas, las maestras que las imponen en la escuela.
Las normas suelen el ser el punto de unión entre la maestra y la madre, padre de el/la niñ@. Mucho tiempo en las reuniones con la familia se dedica a el cumplimiento o no de las normas.
Mucho tiempo de reuniones entre maestras se emplea en buscar normas para que l@s niñ@s hagan lo que nosotras queremos, pensamos que es mejor para ell@s, por su seguridad, para ser mejores personas.
Yo me cuestiono si esto es real, legítimo, natural, amable, respetuoso, pedagógico, educativo, amoroso. 
Y me sale del corazón directamente un NOOOOOOO!
En mi opinión la norma pesa, duele, cuesta ponerla, cumplirla, desune, frustra, produce sufrimiento, compara, enjuicia.
 Muchas normas en la escuela están puestas desde nuestra necesidad de silencio, orden, limpieza. 
Y otras muchas para que nosotras no tengamos que estar con presencia. 

Por ello os propongo maestras del mundo una práctica de mindfulness, atención plena.
Buscar un sitio tranquilo, donde podáis sentaros, llevad hoja y boli, lápiz.
Elaborad una lista con diez normas que haya en vuestra aula, escuela. Escribidlas en un papel, numeradlas.
Leed la primera, y reflexionar sobre si sería posible quitarla, cambiarla por un principio, y hacedlo al día siguiente con otra y al siguiente. 
Y así día a día con todas. 
Yo lo he hecho, y os aseguro que las normas por seguridad de l@s niñ@s son mínimas, y que muuuuchas se pueden cambiar, amoldar a las necesidades de l@s niñ@s e incluso quitar.
Consiguiendo así un ambiente sano, de confianza y de amor en el aula y en la escuela.