CRIANZA CONSCIENTE YOGA MINDFULNESS

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sábado, 12 de agosto de 2017

MINDFULNESS AL HABLAR, COMUNICACIÓN CONSCIENTE






Hablar, decir, expresar, contar, pedir, reprochar, interrogar, preguntar, expresar sentimientos, contar un secreto, contar una intimidad, decir a una persona que la quieres, decirle lo importante que es para ti,.... 
 En mi experiencia comunicarme ha sido y es un reto, la comunicación consciente. En mi infancia la comunicación era casi siempre en un sentido, de las personas adultas hacia mí, y casi siempre desde es que tú, a ver si tú, mira lo que dices, a mí no me hables así, porque lo digo yo, cuida tu vocabulario, mide tus palabras, piensa bien lo que vas a decir antes de que te arrepientas, hablas demasiado; si te preguntan, contesta, no has oído lo que te han dicho? parece que no te enteras de nada, tienes razón pero gritas mucho, las maneras te pierden, ahora no puedo, luego me dices, ah!, ya sé lo que me quieres decir, que..... , eso ya me ha pasado a mí mil veces,....; vaya una tontería!,....
Y la ironía! Cuánto daño me ha hecho la ironía y cuánto daño he hecho yo con ella. Ahora soy consciente del daño que hace la ironía a l@s niñ@s, para las adultas es incluso a  veces graciosa cuando se trata de ironizar con lo que dicen o sienten l@s niñ@s pero yo me fijo, pongo la atención y l@s niñ@s sufren mucho con la ironía y muchas veces ni siquiera la entienden.
Las frases hechas, el discurso mecánico, la ironía se iban grabando en mi subconsciente, en la no consciencia una a una y ahora tomo consciencia del daño que me hicieron en mi corazón. Ahora de adulta, desde que estoy en el camino de la consciencia tengo muy presentes estas frases mecánicas que me decían y que yo por ser una niña, una joven desacompañada, sin modelos,  me las creía, e intento no decirlas a mis hij@s, a mi pareja y a l@s niñ@s que acompaño en la escuela. A todas las personas con las que me encuentro en la vida.
La comunicación consciente en mi sentir es la que viene desde el yo, viene desde mi experiencia, desde mi sentir, sin involucrar a la otra persona y sin generalizar, la que tiene en cuenta a quién estás hablando y cómo me siento yo cuando estoy hablando, cuando me preguntan algo, cuando me piden algo.La comunicación consciente es la que valida lo que yo siento y  lo que la otra persona siente, la que acepta lo que yo siento y lo que la otra persona siente, la que me respeta a mí y a las otras personas. La comunicación consciente es no juzgarme y no juzgar a la otra persona o a otras personas cuando estoy hablando, no entrar en conversaciones fáciles de cómo se comportan o son otras personas que no están presentes.
A mí practicar la comunicación consciente, el mindfulness al hablar me es más sencillo en la escuela, con las personas adultas de la escuela, de la calle, que con mi madre, mi padre, mi hermana, mi pareja, mis hij@s e amig@s íntim@s. 
Con mi madre, mi padre y mi hermana tengo un hablar mecánico construido en los años de convivencia en mi infancia y juventud y de la falta de consciencia y de modelo a seguir. Un modo de comunicarme sin modelos respetuosos. En mi infancia la ironía, el burlarse, el cortar, el gritar, el no dejar hablar, el decir lo que la otra persona siente, incluso piensa, el hablar de otras personas con poco amor era el modo de hablar de todos los días. Era algo natural en mi casa. Y en la escuela también. A día de hoy la distancia y el evitar comunicarme con mi madre, padre y hermana, personas maravillosas que como yo estuvieron y están a falta de modelos de respeto y comunicación consciente, me ayuda a seguir avanzando, ya que cuando estoy con ell@s y les escucho su hablar automático para conmigo y entre ell@s enseguida y sin ninguna dificultad me sale a mí mi hablar no consciente y lleno de reproches, mis automáticos y aunque no me salgan me siento mal al escucharles. Todavía estoy ahí, en proceso.
Puedo decir desde mi experiencia en la vida y por suerte que la comunicación consciente es posible. Yo tengo la suerte de tener espacios donde poder practicarla con otras personas. Un de esos espacios es La Tribu de Madres Conscientes de María José Cifuentes e Yvonne Laborda, es un lugar íntimo donde estamos mujeres que aunque muchas no tuvimos el modelo sabemos y somos conscientes de cómo queremos hablar y que nos hablen y así lo hacemos día a día, tanto por escrito como en las reuniones virtuales y webinarios. 
Esta entrada en concreto es gracias a una amiga de la tribu Verónica Rayo, ella me ha compartido lo importante que es para ella el hablar consciente y cómo ella lo está llevando a cabo, y de ahí ha surgido esta entrada, por resonancia y conexión. 
En la comunicación consciente que yo puedo practicar hay conexión, resonar, vibración, amor, respeto. Reconozco que no es fácil y sobretodo en persona, es más fácil el escribir consciente que el hablar consciente cara a cara. A veces cuando releo lo que escribo, lo cambio por si no es consciente o puede herir a alguien. Al hablar los automáticos a veces se me disparan y una vez que la palabra sale de mi boca....no puedo volver a meterla.


En el día a día tener atención consciente al hablar es en mi experiencia difícil, pero segura de que es posible os invito a intentarlo. Como práctica de mindfulness al hablar te voy a invitar a que te antes de la próxima vez que la vida te de la oportunidad de comuncicrte observes cómo estás, primero cómo está tu cuerpo rígido, en tensión, intenta relajarlo, y tomar una postura digna y lo más natural posible, luego mira a tu corazón y busca una emoción que te viene al comunicarte con esa persona, al escucharle, sin juzgarla, obsérvala y si no es muy amable intenta suavizarla un poquito y por último observa como cuando un tronco baja por las aguas de un río qué pensamiento te provoca tu mente al comunicarte con esa persona y sin juzgarlo si es negativo intenta positivizarlo, suavizarlo. Te llevará segundos cuando cojas práctica y a mí me ayuda mucho a conocerme, a sentirme. 
El hablar por rellenar huecos también es parte de mi experiencia de vida, la poca tolerancia al silencio, el silencio incómodo que nos hace hablar por hablar, sin sentir lo que decimos, las palabras salen de nuestra boca sin pasar por nuestro corazón.
En mi experiencia la comunicación consciente, cuando me propongo practicarla me exige mucha atención, mucha atención, primero atención en  mí, cómo estoy yo en ese momento, mi cuerpo cómo está hacia adelante, encogido, con la mano delante del estómago, las manos rígidas y en puño, o en cambio mi cuerpo está relajado, abierto, dispuesto. Esto me lleva unos segundos los cuales me sirven, me dan mucha información, luego miro en mi corazón, si estoy triste, o contenta, excitada, pasiva, y por último mi mente , observo mi mente con un pensamiento de que lo que la otra persona me va a decir ya lo sé, entonces igual ni la escucho, total es siempre lo mismo, no? 
Por ello es tan importante para mí guardar silencio mientras la otra persona habla, y esperar, tomar aire antes de decir algo, muchas veces no tengo nada que añadir y eso que mi mente, mi ego me estaba diciendo que eso yo ya lo sabía, que seguro no me dirá nada nuevo, y puede ser, pero quizás que me lo recuerde me venga bien, o sólo el escucharle me acerca más a esa persona y así estoy en paz y feliz por el simple hecho de ser amable ya que esa persona necesitaba que le escuchara.
En la comunicación consciente, la escucha es muy importante en mi sentir, muuucho, cuando escucho y reescucho me doy cuenta de cuántos detalles hay en la comunicación. Cuando me escuchan, guauuu, me siento tan agradecida!!!
Existe una comunicación descriptiva, carente de emociones, sentimientos, de experiencia, tengo conocid@s, personas muy cercanas que hablan, hablan de hechos como en un periódico, no sabiendo lo que ell@s sienten, en qué momento están, cómo les va, ... y ese modo de hablar a mí no me llega y me cuesta mucho escuchar a estas personas, enseguida mi mente se va, una y otra vez, es un hablar automático para rellenar momentos de reuniones familiares en  comidas, en cumpleaños, desde la falta de empatía de poder conectar y resonar, el miedo a resonar y conectar. Con estas personas cuando he compartido desde el sentir mío se han quedado mudas, o se han reído o han hecho un gesto, y se han sentido muy incómodas. Es una comuncicación falta de emocionalidad, y en mi sentir necesito para una comunicación consciente emoción, experiencia, compartir, resonar y vibras si esas personas comparten mi vida, mi día a día, momentos importantes de la vida. 
En mi sentir La comunicación consciente es la que valida lo que yo siento y  lo que la otra persona siente, la que acepta lo que yo siento y lo que la otra persona siente, la que me respeta a mí y a las otras personas.

martes, 8 de agosto de 2017

MINDFULNESS CUANDO NOS SINTAMOS CULPABLES






Desde hace más de dos años comparto y tomo consciencia en la Tribu de Madres Conscientes de Yvonne Laborda y María José Cifuentes. Este mes de agosto estamos reflexionando, compartiendo sobre la culpa. Un tema que a mí me mueve mucho. La culpa a mí me provoca malestar, me bloquea, no me deja estar en el aquí y el ahora, me hace tener miedo. Es como tener la sensación de que estoy debajo de un precipicio enorme y arriba hay una roca gigante que está en el borde, en el límite y no sé si caerá o no, pero esa incertidumbre me pesa y no me deja aceptar, vivir el momento presente, el aquí y el ahora. 
 Cuando siento culpa vuelvo una y otra vez a lo que pude ser y no soy, a lo que pude hacer y no hice, a lo que dije y no sentía,...Cuando siento culpa siento que no aprendo, no evoluciono. Me quedo rumiando, masticando una y otra vez.  Unas veces siento culpa por vivencias que no fueron como yo esperaba y otras veces siento culpa porque otras personas me manifiestan que no he estado a la altura de lo que ellas esperaban de mí.
Cuando era niña mi madre me hacía sentir culpa y lo nombraba tal cual. Culpable de su tristeza, desencanto, malestar en la  vida. Hasta me decía que estaba gorda por su culpa, ya que me tuvo con 41 años y ella me decía que eso le cambió el metabolismo. A veces me hacía sentirme culpable cuando me reía mucho ya que eso le  hacía sentirse incómoda, otras porque no paraba quieta, otras simplemente cuando era joven por teñirme el pelo de un color que a ella no le gustaba me hacía sentir culpable. 
Ahora desde la adulta y  gracias a que estoy sanando mi herida primaria con Yvonne Laborda puedo transformar esa culpa, hacerla desaparecer. Ya que siento, creo firmemente que l@s hij@s, l@s niñ@s, l@s jóvenes no son culpables del sufrimiento de l@s adult@s. Ni nosotras tampoco somos culpables, nosotras somos responsables de lo que decimos, sentimos, hacemos, pero no culpables.
El sentimiento de  culpa a veces me ha alejado de personas a las que amaba, por culparlas de forma no consciente de lo que me pasaba o porque sentía que ellas me culpaban por lo que les pasaba. 
La culpa me hace sentir frustración, enfado, desasosiego. 
Y yo quiero sentir sosiego, calma, amabilidad, para conmigo misma y para con las demás personas. 
Así que llevo tiempo practicando la aceptación, tanto si es alegría o enfado, sufrimiento o placer. parar y observar, y aceptar. No querer cambiar lo que siento, lo que sucede, lo que hice, sino aceptarlo y seguir avanzando. Aceptar que me equivoco y como dice Yvonne Laborda, los errores sólo necesitan de corrección, Qué alivio, no? 
Cuando me resisto no estoy en el aquí y el ahora, cuando me resisto es que quiero cambiar lo que sucede, lo que siento,  y en ese tiempo que estoy queriendo cambiar lo evidente estoy en conflicto, lejos de la paz, lejos del momento presente.
Por eso os invito a cuidaros, a identificar lo qué sentís y a aceptarlo. Sin culpa, sin juicio, sin crítica. Tal cual es, ya que lo que sentís es vuestro, así que te invito a que te abraces, sí, sí  a que te des un gran abrazo y te digas al corazón que eres hermosa y linda tal y como eres, una linda flor. 
abrazo a uno mismo bilaketarekin bat datozen irudiak

miércoles, 2 de agosto de 2017

MINDFULNESS EN EL PENSAMIENTO

MINDFULNESS EN EL PENSAMIENTO

El pensamiento nos puede ayudar a ser más amables con nosotras mismas. La mente muchas veces nos atrapa en el pasado, en situaciones que queremos o nos gustaría que no hubieran sido del modo que fueron. Otras veces nos atrapa en sueños sobre lo que haremos, lo que sucederá. Mientras tanto la vida nos sigue ofreciendo a cada instante momentos de consciencia en el aquí y el ahora. 
Te invito a que estés más atenta a esos momentos que la vida te ofrece en el aquí y el ahora. Ahora mientras lees estas palabras si tu mente se va a ojalá hubiera.... con la de cosas que tengo por hacer....  con una mente amable, con un pensamiento amoroso trae  tu mente de vuelta al aquí y el ahora. 
El día de hoy te ofrecerá muchos momentos de consciencia, te invito a que estés atenta a ellos y que hagas tuyos los que puedas, quizás hoy sólo sea uno del que tomes consciencia, pues ese uno disfrútalo.
Quizás el día te ofrezca poder conversar con tu hij@ y mirarle a los ojos mientras te comparte algo importante para él/ella, quizás sea lavarte los dientes, quizás sea caminar sobre la arena de la playa descalza, quizás recibes una noticia triste, o quizás te enfades con alguien que quieres, sea lo que sea que la vida te ponga delante estate atenta y no lo juzgues, acéptalo, es tuyo, es para ti, vívelo.
Hoy cuando estés comiendo, come, cuando estés dándote una ducha, date una ducha, cuando estés abrazando a tu hij@ abrázale. 


lunes, 31 de julio de 2017

MINDFULNESS CONTIGO MISMA


MINDFULNESS CONTIGO MISMA


Te invito a que te sientes y estés contigo misma un rato, unos
instantes, unos minutos. 
Para ello es importante que te sientes en una postura digna, con la espalda recta y la cabeza erguida, la columna vertebral y la cabeza en el mismo eje. Si en esta postura sientes algún dolor puedes usar un cojín para aliviar esas molestias. 
También es en mi experiencia importante la constancia, ir integrándolo en mi vida, en mi día a día está siendo sanador.
Yo suelo estar una media hora todas las mañanas, ahora que llevo más de un año de práctica. Cuando empecé estaba durante cinco minutos e incluso algunas veces menos. Esté el tiempo que esté es muy sanador para mí, me hace sentirme tan bien conmigo misma! 
Y ese bienestar, esa calma se contagia a las personas que comparten conmigo la vida, este camino hacia la consciencia. 
Estar conmigo misma me hace estar a gusto conmigo misma y a estar a gusto con las demás personas. 
Siento que cuando hay paz y calma en mi interior, me resulta más fácil transmitir y compartir paz y calma con las demás personas. 
Por ello te invito a que te dediques unos minutos al día de atención plena contigo misma, siéntate y estate contigo misma. 
Luz y amor. 

viernes, 21 de julio de 2017

VACACIONES MINDFULNESS




Ayer volvimos de vacaciones. Este verano es el tercero que vamos en bici de viaje. Los dos anteriores hemos ido con el coche y las bicis, y éste mi pareja nos invitó a salir de casa con las bicis e ir en tren hasta el principio de la ruta. 
Así lo hemos hecho, sin reservas, sin horarios fijos, y además con el perro, con Negu. Mi pareja le diseñó una caja y la acopló a su bici. 
Han sido unas vacaciones mindfulness. Un viaje en el que hemos estado atent@s desde que hemos salido de casa, ya que nos enfrentábamos l@s cuatro a situaciones nunca antes vividas y por eso hemos podido estar con la llamada mente de principiant@.
Esto ha supuesto enfados por no haber tren cuando necesitábamos, cuando no había camping cerca de dónde estábamos,.... de frustración por llegar a un camping y llover toda la noche.... De reírnos a carcajadas, sin poder respirar, llorando de la risa por pasar con la bici por el pasillo de un vagón y engancharnos con el manillar en todas los respaldos,.... 
Vacaciones mindfulness porque hemos estado en el aquí y el ahora en todos los momentos, el ir en bici es muy mindfulness, conecta con la tierra, la naturaleza,...el no conocer el idioma bien te hace estar atenta en el comunicarte con las personas, el ir con tu perro te hace esperar, llevar otro ritmo en ocasiones, y el ir con tus hij@s en bici te hace poder estar horas al lado de ell@s pedaleando y charlando del paisaje, de planes de futuro, de inquietudes,... 
Yo llevé una bocina de mek mek de clown en la bici, y la he hecho sonar en momentos de tensión y para saludar a cada persona que nos encontrábamos por la ruta. Ha sido una pasada cómo reacciona la gente a ese sonido, casi todas, todas han sonreído, y nosotr@s con ell@s, otra manera de conectar con el aquí y el ahora de una manera amable.
Vacaciones mindfulness no significa en mi experiencia que todo es maravilloso, amoroso, significa en mi sentir que me he dado cuenta de qué relación tenemos la familia cuando estamos 7 días junt@s a todas las horas, en bici, montando tiendas de campaña, desmontando, cuando tenemos hambre y no hay comida de inmediato, o sed y se nos ha terminado el agua, o llegamos a un camping y no tiene piscina,.... sin tener los móviles,...., cuando tus hij@s discuten, .....
Ahora lo siento como unas vacaciones que me han hecho tomar consciencia de que todavía me enfado y no aplico el pensamiento positivo en situaciones tensas, que mi reacción inmediata es el enfado, y que gracias a mi práctica de mindfulness en poco tiempo puedo conectar con la vivencia real y aplicar el pensamiento positivo y aprender.
Me he dado cuenta que quiero muchísssssimo a mi pareja, a mi hija, a mi hijo y a mi perro, y que ell@s a mí también. 
He cruzado muchas miradas con ell@s estas vacaciones de complicidad y de amor y os lo quería  compartir.

martes, 11 de julio de 2017

MINDFULNESS EN VERANO





Es verano. Como algunas sabéis soy maestra y por ello el mes de julio y el mes de agosto estoy de vacaciones. 
El verano me gusta, el calor, los días largos, la luz, baños en la mar, salir unos días con la familia, mis hija está en casa sin horarios, mi hijo disfrutando de l@s amig@s que no tienen horarios tan rígidos durante estos dos meses,.... 
Aun así muchos veranos la sensación de que el verano es tan agradable me hacía pensar en lo poco que dura siendo dos meses enteros en mi realidad.  Me pasaba el verano con el pensamiento de que durara para siempre, y no se acabara nunca, el principio del verano muy a gusto, pero según iban avanzando los días me entraba el agobio de que se estaba acabando. 
Y con el final del verano el poder disfrutar. 
Ahora desde donde estoy me doy cuenta de que estando el día a día presente, en cada rato que puedo, el verano, o mejor dicho la sensación de verano puede durar todo el año, toda la vida. 
Por eso os invito ahora que me voy unos días con la familia en bici a que si os gusta esta sensación de verano como a mí, la disfrutéis a cada rato que podáis, sin intentar cambiar nada, ni pensar en que ojalá durara para siempre, simplemente disfrutar este verano de los días de sol, los días de lluvia, de los paseos solas, en compañía, de estar con vosotras un ratito al día, en exclusiva, otro ratito con alguien que améis, .....
Yo me he pasado mucho tiempo intentando cambiar el momento presente y así no viendo, escuchando lo que me pasaba, dejando así escapar muchos momentos que la vida me daba del aquí y el ahora. 
Así que si resuenas con esto, anímate a disfrutar del aquí y el ahora, y para ello puedes empezar a destensar tu cuerpo, y así tu mente. 
A mí la práctica de destensar la mandíbula, la mirada, me resulta muy agradable, ya que con hacerlo se me destensa todo el cuerpo, lo hago a cada ratito, cuando me acuerdo, en cualquier lugar que esté, observo y destenso. Destensando mi cara, mi cuerpo, mi mente de una manera automática se relaja también y mi corazón sonríe. 
Sonreír como os compartí en otra entrada también me ayuda muchísssimo, es una manera amable, preciosa de quitar las tensiones de la cara, apaciguar la mente y sacar una sonrisa a nuestro corazón. 
En esta entrada os invito a que elijáis un día, el que queráis y desde que os levantéis hasta iros a dormir le regaléis una sonrisa a cada persona que se cruce en vuestro camino, la conozcáis o no. 
Y si os apetece me encantaría que compartierais conmigo las sensaciones.
Vuelvo en unos diez días, hasta entonces, ACEPTAD LO QUE LA VIDA OS DA, sea lo que sea, yo lo voy a intentar.

viernes, 30 de junio de 2017

ATENCIÓN PLENA AL ABRAZAR A ALGUIEN QUE AMAS



Hoy quiero invitaros a que abracéis a alguien que améis con consciencia plena. Parar, abrir los brazos, y dar todo lo mejor que hay en vosotras y estar dispuestas con una mente amable y un corazón abierto a recibir todo aquello que la otra persona os quiere, os puede dar. 
A veces al dar un abrazo, siento que la otra persona está rígida, lo acepto, quizás no le apetecía, en otra ocasión igual le preguntaré si le apetece, y si me dice que no, lo aceptaré. 
Esto lo notaba en la escuela, yo me acercaba y sin preguntar daba por supuesto que cualquier niñ@ que estaba llorando, o simplemente sentad@ le apetecía que yo en cualquier momento le demostrara mi cariño con cogerle en brazos, un abrazo, una caricia. 
Con la experiencia, tomando consciencia, observando, me he dado cuenta que preguntar primero si apetece es muy respetuoso, y crea en el/la niñ@ una confianza y tranquilidad muy grande. Puede estar en libertad, y decir que no si no le apetece sin que yo, la persona adulta le juzgue, le diga que porqué no quiere, que sólo es un abrazo, ....
Cuando es alguien que amamos mucho quien nos da un abrazo, quizás un/a hij@ cuando nos encontramos después de un rato sin vernos, o al irnos a la cama, al despertar, durante un paseo, ahí es donde os invito a acoger, a sentir ese momento, no dejarlo escapar, no querer que termine para hacer otra cosa, sino estar, recibirlo y disfrutar, relajar el cuerpo y así la mente también se relajará y será amable y el corazón se os abrirá. 
A mí los abrazos de mi pareja, de mi hijo, y de mi hija me cargan de energía, me nutren y lo quería compartir con vosotras, os deseo unos días llenos de abrazos con atención plena.